LA PREVENCIÓN, EL MEJOR TRATAMIENTO PARA EL ALZHEIMER
Alzheimer, la enfermedad del olvido
María Clara Quintero Roncaniz
Especial/LA PATRIA
Bogotá
El científico del Departamento de Neurociencia de la Clínica Mayo de Jacksonville de Florida (EE.UU.) responde acerca del estudio que él y Neill Graff-Radford (Mayo Clinic, Jacksonville, Florida) y Ronald Petersen (Mayo Clinic, Rochester, Minnesota), realizan desde hace 20 años.
Los resultados del último estudio publicado sobre el Alzheimer -AD- parece que sólo aplican a la prevención del Alzheimer ¿Es esto cierto?
El primer punto que resaltaría sería es que casi todos los médicos que tratan el Alzheimer creen que la mejor manera de curarlo es con la prevención. Para permitir la terapia preventiva, lo que necesitamos son pruebas como las de colesterol, que tenemos para enfermedades del corazón, donde podemos identificar quién va a desarrollar una enfermedad. Así que lo que hemos estado trabajando es una prueba que nos permitirá determinar quién desarrollara Alzheimer para entonces tratarlo. Pero, paradójicamente, no es buena para decirnos quién tiene Alzheimer.
Y cuando esta prueba predictiva sea desarrollada y esté lista para usar en humanos, ¿será relativamente sencilla como una muestra de sangre cuando se chequea el colesterol? ¿Cómo funcionará?
De manera rutinaria, se tomaría una muestra de sangre como se hace para el colesterol y se determinará el cociente Aß42 a Aß40 (proteínas); y en base a eso, sabremos si alguien está en riesgo o no y amerita una terapia enfocada a bajar el Aß.
¿Y qué hay del tratamiento para los pacientes de Alzheimer? ¿Cómo están las investigaciones?
Estamos en una etapa muy temprana, pero muy emocionante. Tenemos muy buenos acercamientos hacia la terapia. Hay un consenso de que bajar el Aß42 sería útil en prevenir el Alzheimer. Así que lo que tenemos que hacer es desarrollar medicamentos que lo hagan. Casi todas las compañías farmacéuticas tienen programas enfocados en reducir el Aß42 o en detener la formación de placas que causan el Alzheimer. Así que básicamente estamos haciendo un esfuerzo colectivo en desarrollar terapias que puedan tratar el AD bajando el Aß y simultáneamente estamos trabajando en identificar a aquellos que necesiten bajar el Aß y trabajar con el riesgo.
¿Se podrán tomar medidas preventivas para evitar el inicio de la enfermedad o cuales son los próximos pasos para tomar estas medidas de prevención?
Todavía no estamos listos para implementar una terapia preventiva. Tenemos muchos tratamientos en desarrollo, muchos acercamientos específicos de cómo bajar el Aß, sólo es cuestión de que ambas cosas lleguen a un final feliz. Hay, por ejemplo, dos enzimas que son buenos blancos. Si podemos inhibir cualquiera de las dos enzimas, podríamos prevenir bajando el Aß, específicamente Aß42, y en cierta forma prevenir AD. Las vacunas son otra forma. Si cualquiera de estos acercamientos tiene éxito, en ese momento estaremos listos para la terapia preventiva. Pero para implementarla, debemos saber quién está en riesgo.
Seguimiento durante cinco años
¿Cree que los estudios de seguimiento estarán en curso durante los próximos cinco años? ¿Esto significa que hay que esperar para aplicar los descubrimientos a los pacientes actuales?
Tenemos una investigación que ya está completa que dice que si el Aß42 ha sido depositado en el cerebro provocando que su Aß42 caiga en relación al Aß40, y tiene un cociente bajo de 42 a 40, está en riesgo de AD. Sólo tenemos un estudio demostrando esto. Básicamente seguimos a 565 personas; 53 de ellos habían desarrollado impedimento cognitivo ligero, que es un precursor del Alzheimer, o el Alzheimer en sí, y podemos identificar quién está en riesgo utilizando este cociente.
Lo que tenemos que hacer ahora son investigaciones adicionales que tomaran cinco años más, aproximadamente, para verificar si estos resultados son correctos. Hay dos formas de hacerlo. Podemos aprovecharnos de otros estudios que ya han recolectado plasma de personas que fueron monitoreadas y desarrollaron Alzheimer, o podemos hacer nuestra propia investigación. Nos tomaría cinco años realizar esta investigación que ahora parece será financiada por el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos (National Institute of Health ). También podemos examinar otras investigaciones y hablar con aquellos que tienen muestras de este tipo. Si obtenemos resultados positivos de las muestras recolectadas de otras personas, entonces podremos avanzar más rápido.
Finalmente será la Food and Drug Administration -FDA- quien decidirá si esta prueba es adecuada y si trataremos a las personas basados en medidas de este tipo.
20 años de investigación
¿Esta investigación, ¿estuvo basada en ideas anteriores o tuvo usted alguna hipótesis o algo en lo que haya trabajado anteriormente y esto era solo otro paso adelante?
Bueno, mi laboratorio ha estado estudiando la proteína Aß desde el 1987. La he estudiado junto a los científicos Neill Graff-Radford (Mayo Clinic, Jacksonville, Florida) y Ronald Petersen (Mayo Clinic, Rochester, Minnesota), mis colegas, desde que llegue a la Clínica en 1995. Tenemos una larga historia estudiando la proteína Aß.
Nuestra idea inicial era que la alta Aß42 podría ser buena en predecir el Alzheimer. La complejidad es que cuando las personas empiezan a depositar Aß42 en el cerebro, un nivel que es alto, empieza a bajar. Así que lo que pasa, o nuestros estudios demuestran, es que medir la proteína Aß en plasma sería útil para predecir quién desarrollara esta enfermedad.
Lo que encontramos fue que el proceso de composición es tal que 42 cae causando que el cociente de 42 y 40 sea menor y eso entonces es lo que nos dice quién desarrollará Alzheimer. Lo que creemos es que si medimos personas menores de 65 o 70 años, quienes desarrollarán AD cuando tengan 85, podríamos ver, en esas personas, que los niveles de 42 son más altos. Pero mientras se depositan tres a cinco años antes del Alzheimer, ahora eso será una marca inminente del AD.
Incidencia del Alzheimer
El Alzheimer es una enfermedad altamente influenciada por la edad. Por eso se habla de que el riesgo acumulado de la población sobre los 85 años está entre el 20% y el 50%. En las personas mayores que se monitorearon en el estudio realizado por el científico estadounidense Steven Younkin y sus colegas el riesgo acumulado de Alzheimer fue del 30%. Se sabe que el Alzheimer en personas mayores de 80 es una epidemia. Está presente en el 50% de los hogares para ancianos en EE.UU.
La incidencia del AD es la misma en otros países si se ajusta a la edad. Si el país tiene una población que es joven, obviamente no habrá mucho Alzheimer. Pero sin importar la raza étnica, mientras las personas envejecen, están en igual riesgo de desarrollar Alzheimer. Esta enfermedad no respeta las fronteras étnicas.
Una de las causas para que la cantidad de personas con Alzheimer haya aumentado de manera enorme es el envejecimiento de la población. “No es que haya más personas desarrollando AD a los 85 años, no que nosotros sepamos. Lo que pasa es que tenemos más personas de 85 años. Por eso se convierte en un enorme problema. Dentro de 15 años esto será un enorme problema”, señaló Younkin.
El científico añadió que su intención es detener el Alzheimer. “Desde el día que pise la Clínica Mayo, mi meta y la de todas las personas que he reclutado aquí, ha sido desarrollar un entendimiento de esta enfermedad que mejore su terapia. Tenemos una oportunidad absolutamente excelente de alcanzar exactamente eso. Así que lo que deseo ver es que esta enfermedad sea un problema menos importante porque desarrollemos una terapia efectiva.”
María Clara Quintero Roncaniz
Especial/LA PATRIA
Bogotá
El científico del Departamento de Neurociencia de la Clínica Mayo de Jacksonville de Florida (EE.UU.) responde acerca del estudio que él y Neill Graff-Radford (Mayo Clinic, Jacksonville, Florida) y Ronald Petersen (Mayo Clinic, Rochester, Minnesota), realizan desde hace 20 años.
Los resultados del último estudio publicado sobre el Alzheimer -AD- parece que sólo aplican a la prevención del Alzheimer ¿Es esto cierto?
El primer punto que resaltaría sería es que casi todos los médicos que tratan el Alzheimer creen que la mejor manera de curarlo es con la prevención. Para permitir la terapia preventiva, lo que necesitamos son pruebas como las de colesterol, que tenemos para enfermedades del corazón, donde podemos identificar quién va a desarrollar una enfermedad. Así que lo que hemos estado trabajando es una prueba que nos permitirá determinar quién desarrollara Alzheimer para entonces tratarlo. Pero, paradójicamente, no es buena para decirnos quién tiene Alzheimer.
Y cuando esta prueba predictiva sea desarrollada y esté lista para usar en humanos, ¿será relativamente sencilla como una muestra de sangre cuando se chequea el colesterol? ¿Cómo funcionará?
De manera rutinaria, se tomaría una muestra de sangre como se hace para el colesterol y se determinará el cociente Aß42 a Aß40 (proteínas); y en base a eso, sabremos si alguien está en riesgo o no y amerita una terapia enfocada a bajar el Aß.
¿Y qué hay del tratamiento para los pacientes de Alzheimer? ¿Cómo están las investigaciones?
Estamos en una etapa muy temprana, pero muy emocionante. Tenemos muy buenos acercamientos hacia la terapia. Hay un consenso de que bajar el Aß42 sería útil en prevenir el Alzheimer. Así que lo que tenemos que hacer es desarrollar medicamentos que lo hagan. Casi todas las compañías farmacéuticas tienen programas enfocados en reducir el Aß42 o en detener la formación de placas que causan el Alzheimer. Así que básicamente estamos haciendo un esfuerzo colectivo en desarrollar terapias que puedan tratar el AD bajando el Aß y simultáneamente estamos trabajando en identificar a aquellos que necesiten bajar el Aß y trabajar con el riesgo.
¿Se podrán tomar medidas preventivas para evitar el inicio de la enfermedad o cuales son los próximos pasos para tomar estas medidas de prevención?
Todavía no estamos listos para implementar una terapia preventiva. Tenemos muchos tratamientos en desarrollo, muchos acercamientos específicos de cómo bajar el Aß, sólo es cuestión de que ambas cosas lleguen a un final feliz. Hay, por ejemplo, dos enzimas que son buenos blancos. Si podemos inhibir cualquiera de las dos enzimas, podríamos prevenir bajando el Aß, específicamente Aß42, y en cierta forma prevenir AD. Las vacunas son otra forma. Si cualquiera de estos acercamientos tiene éxito, en ese momento estaremos listos para la terapia preventiva. Pero para implementarla, debemos saber quién está en riesgo.
Seguimiento durante cinco años
¿Cree que los estudios de seguimiento estarán en curso durante los próximos cinco años? ¿Esto significa que hay que esperar para aplicar los descubrimientos a los pacientes actuales?
Tenemos una investigación que ya está completa que dice que si el Aß42 ha sido depositado en el cerebro provocando que su Aß42 caiga en relación al Aß40, y tiene un cociente bajo de 42 a 40, está en riesgo de AD. Sólo tenemos un estudio demostrando esto. Básicamente seguimos a 565 personas; 53 de ellos habían desarrollado impedimento cognitivo ligero, que es un precursor del Alzheimer, o el Alzheimer en sí, y podemos identificar quién está en riesgo utilizando este cociente.
Lo que tenemos que hacer ahora son investigaciones adicionales que tomaran cinco años más, aproximadamente, para verificar si estos resultados son correctos. Hay dos formas de hacerlo. Podemos aprovecharnos de otros estudios que ya han recolectado plasma de personas que fueron monitoreadas y desarrollaron Alzheimer, o podemos hacer nuestra propia investigación. Nos tomaría cinco años realizar esta investigación que ahora parece será financiada por el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos (National Institute of Health ). También podemos examinar otras investigaciones y hablar con aquellos que tienen muestras de este tipo. Si obtenemos resultados positivos de las muestras recolectadas de otras personas, entonces podremos avanzar más rápido.
Finalmente será la Food and Drug Administration -FDA- quien decidirá si esta prueba es adecuada y si trataremos a las personas basados en medidas de este tipo.
20 años de investigación
¿Esta investigación, ¿estuvo basada en ideas anteriores o tuvo usted alguna hipótesis o algo en lo que haya trabajado anteriormente y esto era solo otro paso adelante?
Bueno, mi laboratorio ha estado estudiando la proteína Aß desde el 1987. La he estudiado junto a los científicos Neill Graff-Radford (Mayo Clinic, Jacksonville, Florida) y Ronald Petersen (Mayo Clinic, Rochester, Minnesota), mis colegas, desde que llegue a la Clínica en 1995. Tenemos una larga historia estudiando la proteína Aß.
Nuestra idea inicial era que la alta Aß42 podría ser buena en predecir el Alzheimer. La complejidad es que cuando las personas empiezan a depositar Aß42 en el cerebro, un nivel que es alto, empieza a bajar. Así que lo que pasa, o nuestros estudios demuestran, es que medir la proteína Aß en plasma sería útil para predecir quién desarrollara esta enfermedad.
Lo que encontramos fue que el proceso de composición es tal que 42 cae causando que el cociente de 42 y 40 sea menor y eso entonces es lo que nos dice quién desarrollará Alzheimer. Lo que creemos es que si medimos personas menores de 65 o 70 años, quienes desarrollarán AD cuando tengan 85, podríamos ver, en esas personas, que los niveles de 42 son más altos. Pero mientras se depositan tres a cinco años antes del Alzheimer, ahora eso será una marca inminente del AD.
Incidencia del Alzheimer
El Alzheimer es una enfermedad altamente influenciada por la edad. Por eso se habla de que el riesgo acumulado de la población sobre los 85 años está entre el 20% y el 50%. En las personas mayores que se monitorearon en el estudio realizado por el científico estadounidense Steven Younkin y sus colegas el riesgo acumulado de Alzheimer fue del 30%. Se sabe que el Alzheimer en personas mayores de 80 es una epidemia. Está presente en el 50% de los hogares para ancianos en EE.UU.
La incidencia del AD es la misma en otros países si se ajusta a la edad. Si el país tiene una población que es joven, obviamente no habrá mucho Alzheimer. Pero sin importar la raza étnica, mientras las personas envejecen, están en igual riesgo de desarrollar Alzheimer. Esta enfermedad no respeta las fronteras étnicas.
Una de las causas para que la cantidad de personas con Alzheimer haya aumentado de manera enorme es el envejecimiento de la población. “No es que haya más personas desarrollando AD a los 85 años, no que nosotros sepamos. Lo que pasa es que tenemos más personas de 85 años. Por eso se convierte en un enorme problema. Dentro de 15 años esto será un enorme problema”, señaló Younkin.
El científico añadió que su intención es detener el Alzheimer. “Desde el día que pise la Clínica Mayo, mi meta y la de todas las personas que he reclutado aquí, ha sido desarrollar un entendimiento de esta enfermedad que mejore su terapia. Tenemos una oportunidad absolutamente excelente de alcanzar exactamente eso. Así que lo que deseo ver es que esta enfermedad sea un problema menos importante porque desarrollemos una terapia efectiva.”
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