Jóven con paralisis cerebral logra su sueño
Roque Céspedes recuerda una niñez en la que no podía moverse, apenas sabía leer y escribir y dependía completamente de los demás.
El estudiante de 18 años del último año de secundaria sufre de parálisis cerebral, una condición que ha deteriorado seriamente sus funciones motoras.
Pero, a pesar de su impedimento, el estudiante del Centro Educacional de Miami Lakes se las ha arreglado para colocarse en el 3 por ciento más alto de su clase.
El está impaciente por comenzar los estudios en la Universidad de Miami (UM) en el otoño, y ha ganado alrededor de $50,000 en becas académicas.
''El escaló una montaña más alta que los demás para llegar allí'', declaró Donna Shalala, presidenta de UM.
Los maestros de Céspedes están de acuerdo, y algunos afirman que en sólo cuatro años él les ha enseñado mucho más de lo que ellos le han enseñado a él.
''Roque simplemente no se detiene en nada de lo que quiere hacer'', dijo Carlos Sotolongo, su mentor y maestro de ciencias sociales.
Céspedes abandonó su patria, la República Dominicana, cuando tenía 9 años. No había ido nunca a la escuela. No podía caminar y no tenía silla de ruedas. Tenía que ser llevado de un lado a otro.
El dice que fue discriminado. La gente asumía que estaba incapacitado mentalmente, debido tal vez a los impedimentos en su apariencia y modo de hablar.
Pero su madre, Marisol Sánchez, sabía el gran potencial que había en él.
Sánchez le había enseñado algunas nociones básicas de aritmética, así como a leer y escribir un poco en español. Pero ella quería que su hijo se educara, y por esa causa decidió mudarse para los Estados Unidos.
Entonces fue que Céspedes vio abrirse las puertas para él.
'Recuerdo que la psicóloga que me examinó le dijo a mi madre que no comprendía cómo yo podía saber tanto sin haber ido nunca a la escuela, que yo era un `genio' '', escribió Céspedes en un ensayo autobiográfico.
Céspedes dijo que inicialmente tomó clases a niveles más bajos, pero que ya en la secundaria estaba a la par de sus contemporáneos de la escuela secundaria de Hialeah.
Y, en décimo grado, Céspedes tomó su primer curso de honor: inglés.
Ahora él es número 9 en una clase de 308 estudiantes, y espera graduarse el jueves con un promedio de calificaciones de 4.6 y hasta con unos cuantos créditos universitarios en su haber.
Pero Céspedes afirmó que no llegó tan lejos por sí solo.
''Ha sido difícil, pero lo he hecho con la ayuda de Dios'', dijo.
Su asistente, Eva Figueroa, dijo que ella hace de ''sus manos'', y va con él a la escuela todos los días. Céspedes irá a la universidad sin ella.
''Lo quiero como si fuera mi propio hijo'', dijo Figueroa, quien también afirmó estar segura de que él continuaría distinguiéndose en UM.
http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/local/11775428.htm
Jóven con parçalisis cerebral logra su sueño
Roque Céspedes recuerda una niñez en la que no podía moverse, apenas sabía leer y escribir y dependía completamente de los demás.
El estudiante de 18 años del último año de secundaria sufre de parálisis cerebral, una condición que ha deteriorado seriamente sus funciones motoras.
Pero, a pesar de su impedimento, el estudiante del Centro Educacional de Miami Lakes se las ha arreglado para colocarse en el 3 por ciento más alto de su clase.
El está impaciente por comenzar los estudios en la Universidad de Miami (UM) en el otoño, y ha ganado alrededor de $50,000 en becas académicas.
''El escaló una montaña más alta que los demás para llegar allí'', declaró Donna Shalala, presidenta de UM.
Los maestros de Céspedes están de acuerdo, y algunos afirman que en sólo cuatro años él les ha enseñado mucho más de lo que ellos le han enseñado a él.
''Roque simplemente no se detiene en nada de lo que quiere hacer'', dijo Carlos Sotolongo, su mentor y maestro de ciencias sociales.
Céspedes abandonó su patria, la República Dominicana, cuando tenía 9 años. No había ido nunca a la escuela. No podía caminar y no tenía silla de ruedas. Tenía que ser llevado de un lado a otro.
El dice que fue discriminado. La gente asumía que estaba incapacitado mentalmente, debido tal vez a los impedimentos en su apariencia y modo de hablar.
Pero su madre, Marisol Sánchez, sabía el gran potencial que había en él.
Sánchez le había enseñado algunas nociones básicas de aritmética, así como a leer y escribir un poco en español. Pero ella quería que su hijo se educara, y por esa causa decidió mudarse para los Estados Unidos.
Entonces fue que Céspedes vio abrirse las puertas para él.
'Recuerdo que la psicóloga que me examinó le dijo a mi madre que no comprendía cómo yo podía saber tanto sin haber ido nunca a la escuela, que yo era un `genio' '', escribió Céspedes en un ensayo autobiográfico.
Céspedes dijo que inicialmente tomó clases a niveles más bajos, pero que ya en la secundaria estaba a la par de sus contemporáneos de la escuela secundaria de Hialeah.
Y, en décimo grado, Céspedes tomó su primer curso de honor: inglés.
Ahora él es número 9 en una clase de 308 estudiantes, y espera graduarse el jueves con un promedio de calificaciones de 4.6 y hasta con unos cuantos créditos universitarios en su haber.
Pero Céspedes afirmó que no llegó tan lejos por sí solo.
''Ha sido difícil, pero lo he hecho con la ayuda de Dios'', dijo.
Su asistente, Eva Figueroa, dijo que ella hace de ''sus manos'', y va con él a la escuela todos los días. Céspedes irá a la universidad sin ella.
''Lo quiero como si fuera mi propio hijo'', dijo Figueroa, quien también afirmó estar segura de que él continuaría distinguiéndose en UM.
http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/local/11775428.htm
El estudiante de 18 años del último año de secundaria sufre de parálisis cerebral, una condición que ha deteriorado seriamente sus funciones motoras.
Pero, a pesar de su impedimento, el estudiante del Centro Educacional de Miami Lakes se las ha arreglado para colocarse en el 3 por ciento más alto de su clase.
El está impaciente por comenzar los estudios en la Universidad de Miami (UM) en el otoño, y ha ganado alrededor de $50,000 en becas académicas.
''El escaló una montaña más alta que los demás para llegar allí'', declaró Donna Shalala, presidenta de UM.
Los maestros de Céspedes están de acuerdo, y algunos afirman que en sólo cuatro años él les ha enseñado mucho más de lo que ellos le han enseñado a él.
''Roque simplemente no se detiene en nada de lo que quiere hacer'', dijo Carlos Sotolongo, su mentor y maestro de ciencias sociales.
Céspedes abandonó su patria, la República Dominicana, cuando tenía 9 años. No había ido nunca a la escuela. No podía caminar y no tenía silla de ruedas. Tenía que ser llevado de un lado a otro.
El dice que fue discriminado. La gente asumía que estaba incapacitado mentalmente, debido tal vez a los impedimentos en su apariencia y modo de hablar.
Pero su madre, Marisol Sánchez, sabía el gran potencial que había en él.
Sánchez le había enseñado algunas nociones básicas de aritmética, así como a leer y escribir un poco en español. Pero ella quería que su hijo se educara, y por esa causa decidió mudarse para los Estados Unidos.
Entonces fue que Céspedes vio abrirse las puertas para él.
'Recuerdo que la psicóloga que me examinó le dijo a mi madre que no comprendía cómo yo podía saber tanto sin haber ido nunca a la escuela, que yo era un `genio' '', escribió Céspedes en un ensayo autobiográfico.
Céspedes dijo que inicialmente tomó clases a niveles más bajos, pero que ya en la secundaria estaba a la par de sus contemporáneos de la escuela secundaria de Hialeah.
Y, en décimo grado, Céspedes tomó su primer curso de honor: inglés.
Ahora él es número 9 en una clase de 308 estudiantes, y espera graduarse el jueves con un promedio de calificaciones de 4.6 y hasta con unos cuantos créditos universitarios en su haber.
Pero Céspedes afirmó que no llegó tan lejos por sí solo.
''Ha sido difícil, pero lo he hecho con la ayuda de Dios'', dijo.
Su asistente, Eva Figueroa, dijo que ella hace de ''sus manos'', y va con él a la escuela todos los días. Céspedes irá a la universidad sin ella.
''Lo quiero como si fuera mi propio hijo'', dijo Figueroa, quien también afirmó estar segura de que él continuaría distinguiéndose en UM.
http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/local/11775428.htm
Jóven con parçalisis cerebral logra su sueño
Roque Céspedes recuerda una niñez en la que no podía moverse, apenas sabía leer y escribir y dependía completamente de los demás.
El estudiante de 18 años del último año de secundaria sufre de parálisis cerebral, una condición que ha deteriorado seriamente sus funciones motoras.
Pero, a pesar de su impedimento, el estudiante del Centro Educacional de Miami Lakes se las ha arreglado para colocarse en el 3 por ciento más alto de su clase.
El está impaciente por comenzar los estudios en la Universidad de Miami (UM) en el otoño, y ha ganado alrededor de $50,000 en becas académicas.
''El escaló una montaña más alta que los demás para llegar allí'', declaró Donna Shalala, presidenta de UM.
Los maestros de Céspedes están de acuerdo, y algunos afirman que en sólo cuatro años él les ha enseñado mucho más de lo que ellos le han enseñado a él.
''Roque simplemente no se detiene en nada de lo que quiere hacer'', dijo Carlos Sotolongo, su mentor y maestro de ciencias sociales.
Céspedes abandonó su patria, la República Dominicana, cuando tenía 9 años. No había ido nunca a la escuela. No podía caminar y no tenía silla de ruedas. Tenía que ser llevado de un lado a otro.
El dice que fue discriminado. La gente asumía que estaba incapacitado mentalmente, debido tal vez a los impedimentos en su apariencia y modo de hablar.
Pero su madre, Marisol Sánchez, sabía el gran potencial que había en él.
Sánchez le había enseñado algunas nociones básicas de aritmética, así como a leer y escribir un poco en español. Pero ella quería que su hijo se educara, y por esa causa decidió mudarse para los Estados Unidos.
Entonces fue que Céspedes vio abrirse las puertas para él.
'Recuerdo que la psicóloga que me examinó le dijo a mi madre que no comprendía cómo yo podía saber tanto sin haber ido nunca a la escuela, que yo era un `genio' '', escribió Céspedes en un ensayo autobiográfico.
Céspedes dijo que inicialmente tomó clases a niveles más bajos, pero que ya en la secundaria estaba a la par de sus contemporáneos de la escuela secundaria de Hialeah.
Y, en décimo grado, Céspedes tomó su primer curso de honor: inglés.
Ahora él es número 9 en una clase de 308 estudiantes, y espera graduarse el jueves con un promedio de calificaciones de 4.6 y hasta con unos cuantos créditos universitarios en su haber.
Pero Céspedes afirmó que no llegó tan lejos por sí solo.
''Ha sido difícil, pero lo he hecho con la ayuda de Dios'', dijo.
Su asistente, Eva Figueroa, dijo que ella hace de ''sus manos'', y va con él a la escuela todos los días. Céspedes irá a la universidad sin ella.
''Lo quiero como si fuera mi propio hijo'', dijo Figueroa, quien también afirmó estar segura de que él continuaría distinguiéndose en UM.
http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/local/11775428.htm
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